Exposiciones

PEPA L. POQUET. TRAZAR-ORDENAR-CONSTRUIR

 

Fechas: 18 de septiembre a 29 de noviembre de 2026

Lugar: Centre del Carme. Sala Ferreres.

Organiza: Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, Ajuntament de Castelló y Diputació de Castelló

Produce: Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana

Comisariado: Antoni Pinent

Toda imagen es el resultado de un proceso: una acumulación de gestos, decisiones, tiempos y desplazamientos. En la práctica artística de Pepa L. Poquet (Vilallonga de la Safor, 1955), la imagen nunca aparece como un punto de llegada, sino como un territorio de exploración desde el que pensar la percepción, la memoria y la experiencia. Desde mediados de la década de 1980 hasta la actualidad, su trabajo ha transitado con naturalidad entre disciplinas, soportes y tecnologías, entrecruzando lo analógico y lo digital sin establecer jerarquías, guiado siempre por la necesidad de encontrar la forma precisa para cada idea.

Esta exposición no propone un recorrido cronológico, sino una cartografía de afinidades. Las obras se aproximan unas a otras por resonancias, intuiciones y persistencias que atraviesan el tiempo, revelando una investigación sostenida y extraordinariamente coherente. Más que una sucesión de etapas, la muestra dibuja un campo de relaciones donde ciertas preguntas reaparecen una y otra vez bajo distintas materialidades: ¿cómo se genera una imagen?, ¿qué permanece invisible en ella?, ¿de qué modo el tiempo, el cuerpo o el lenguaje la transforman?

En la obra de Poquet, cada pieza constituye una forma de pensamiento. El proceso ocupa un lugar central y la experimentación se convierte en un método de conocimiento. La imagen en movimiento, la fotografía, la instalación, el objeto o la pintura no funcionan como categorías estancas, sino como lenguajes permeables que se contaminan mutuamente para hacer visible aquello que todavía no tiene forma.

‘Traz̧ar-Ordenar-Construir’, alude tanto a las conexiones internas que recorren cuatro décadas de producción como a los vínculos que las obras establecen entre sí y con quien las contempla. La exposición invita a recorrer ese entramado con un itinerario abierto, dejando que las relaciones emerjan lentamente. Es en ese espacio de correspondencias —entre imágenes, materiales, ideas y miradas— donde la obra despliega su potencia: no como un relato cerrado, sino como una experiencia que continúa más allá de la visita, cuando las imágenes persisten y siguen produciendo sentido en la memoria del espectador.