
The sad savages comienza con una cita de un artículo de prensa de 2012 sobre una grave plaga que afecta a las palmeras y que se extiende en el sur de Europa. El texto es un ejercicio de deconstrucción del título, separando las palabras triste y salvaje, al mismo tiempo que crea un paralelo entre la plaga de las palmeras y la crisis financiera que afecta a los mismos países del sur de Europa.
